19 ene. 2011

Crónicas de un Pato

Eran las 8.30 de la mañana de un día de febrero, donde estuve disfrutando de los paisajes bonitos y la tranquilidad acompañada de un sinfín de cantos que tanto me gustan y que hacían de aquel lugar un verdadero paraíso para un amante de la naturaleza. Garzas, flamencos, moritos, patos, parecía estar sumergido en un sueño del que me gustaría no despertar.


Dentro de esta multitud de seres vivos me impresiono la profunda mirada de un pato hacia unas casas que se veían en el fondo, y me pregunte…! En que estará pensado….? Resulta difícil adivinarlo, pero la imagen lo describía todo.


Seguramente es la cuenta atrás de la existencia de su entorno, el principio del fin de su amado hogar, la ida sin vuelta de aquel sol que cuando llegaban sus primeros rayos de la mañana señalaban de que el día estará lleno de alegría y se ponía a desfrutarlo junto con sus hermanos.

                                     

Conocía bien este lugar y nunca pensará en abandonarlo y tampoco sabía de otro. Sus progenitores le contaron alguna vez que estas marismas son todo lo que tienen, y se acuerdan bien de aquella especie humana cuando empezaron las primeras construcciones ahí en aquella colina.

                                     

No sabían de que se trataba, pero coincidían en que todos podían vivir en harmonía con un respeto mutuo.
Pasan los años y los humanos son cada vez más numerosos, y aquel paraíso se veía afectado por algunos intrusos que optaron en hacer de ello un lugar de ocio, mientras otros desecaban los bordes de las marismas para ejercer sus necesidades agrícolas o para construir sus hogares.


Nuestro protagonista es sabio y comprensivo, y decía... si a compartir este entorno, si a convivir con los humanos, pero no a acabar con nuestra existencia. Lo cual relata que es un ser vivo y tiene derecho a vivir en un entorno sano y tranquilo. Consciente de los peligros que suponen la pérdida de su hábitat, se preguntaba… Que será de mi y de mí especie?

La pregunta de nuestro amigo despertó en mí la curiosidad para conocer el verdadero estado en que se encuentra este humedal tan importante para unos, y tan despreciado para otros.
Cabe mencionar que el ser humano es la única especie de la tierra que avanza sin cesar para su autodestrucción. Enemigo de lo que ignora, por donde pasa deja sus huellas manchadas con un historial donde prefiero pasar las páginas para no sentirme formar parte de él.
El hogar de nuestro amigo le llaman Smir. Este nombre se puso de moda y por donde vayas por la recién nombrada Tamuda Bay encuentras tantos complejos turísticos que llevan el mismo nombre, Marina Smir, Alcudia Smir, Park Smir, Colina Smir, y otros más que por alguna razón eligieron este nombre, o bien para dar una imagen atractiva a sus proyectos. Pero para nuestro amigo este nombre significa mucho más que un atractivo, sino su pasado y futuro, su vida y la de sus descendientes.
Este hogar tan conocido obtuvo el reconocimiento de los que se nombraron protectores de aguas y bosque en este país, y le otorgaron el titulo de SIBE (sitio de iteres biológico y ecológico) más tarde aparecía en los boletines del programa El hombre y la biosfera de la UNESCO como parte de la Reserva de la Biosfera Intercontinental del Mediterráneo Andalucía-Marruecos. Paralelamente sale en los titulares:
FADESA desarrollará en Smir y Laguna Smir dos proyectos turísticos y residenciales, con una inversión total de 300 millones de euros.
CDG: Ecoparc Smir » Desarrollo de las marismas del Oued Smir inversión de 60 millones de DHs.
La cadena hotelera de luxe Ritz Carlton se instala en Marruecos.


  
Esto sin contar los microproyectos que se están desarrollando a lo largo del entorno del hogar de nuestro amigo, pero el golpe duro acaba de revelarse, esta vez parece que andan en serio, le van a echar fuera, a donde…? no lo sé...


Por primera vez y sin aviso previo unos dinosaurios penetran en el hogar de nuestro amigo llevando por sus pasos la historia de muchas generaciones, matando a todo ser vivo que se tropieza por sus caminos. Gritos de alarma por todas parte, algunos vecinos prenden vuelo a lo desconocido, otros se esconden entre los matorrales y una madre intenta dar refugio a sus polluelos, parecía a una ofensiva donde el enemigo ni siquiera sabe de conflictos.



Son muchas las víctimas que cayeron en esta batalla cruel, el invasor optaba por el factor sorpresa, nada ni nadie podrá detenerle, parece ser muy confiado y encima propaga la imagen del protector y el conservador.
Con lagrimas mi amigo se despide de lo que era un día su hogar, cansado y desesperado prende un vuelo lento con la esperanza de alcanzar unos últimos rayos de sol.


The Smir wetland complex (Northen Morocco)
https://www.youtube.com/watch?v=DhMI6ZHScP0&feature=youtube_gdata&hd=1